
Dios santo, guarda los ortos
Yanquilandia sigue con los mismos
Seudopoema lunfardo de fabio sa
Mientras los genocidas que entrenaron
Llenos de humo
Para imponer sus sistema criminal y chorro
Siguen amenazas de muerte todos los días
Y andan enormes autos negros como barcos rantifusos
Rondando la cueva propia
De color negro como la flaca yiro de los huesos
Como mensajes de los mafias pesaos del cocó y la huesuda
De alguna forma se intenta batir la justa
Una de esas que se acaba de ver
En la tv del puro grupo
Pero esta vez parece que tenia cierta posta
Mientras la malandrada sigue hinchando los kinotos
Parece que el secretario del tesoro yanqui
Sigue siendo el mismo
Que en el gobierno republiqueta anterior
Ahora están los democaguetas
El mismo tipejo
Que viene de los kissinger
Y de los rockefeller
Dicen que esos guanacos son la precisa real
Más que quien digan esté en la casa blanca
La mosqueta y la manija viene de ahí
Siguen siendo los mismos yiros del lujo
Oh, que belleza
El asunto es que
Estos que ganaron millonadas
Que hundieron millonadas
Les van a seguir dando millonadas
Para que los rescaten de las millonadas
Que hundieron
Estos barras bravas
Es decir
Según lo que se pispa
Que son la misma bosta
Pedimos a los misterios de nuestros dioses
Para que
–(Con sus genocidas
Campos de concentración, mataderos, carniceros
Torturadores, fiambres siniestros
Sistemas financieros bagayos
Burbujas de los batifondos
Riquezas para pocos
Y la miseria de casi todos
Para todos sus trabajadores sucios
Para imponer estos batuques
Estos quilombos del lujo pantanoso
A todos sus cobayos cipayos
De tanto circo romano botonazo
Jack destripadores)—
Pedimos a nuestros dioses
A los misterios y postas
De la real calentura
Y los enigmas del reo existir
Pedimos que todos estos atorrantes sin luces
Batracios de los fines de los tiempos
Sino es mucho pedir
Sigan mal, muy mal del upite
Que si sigue los mismos mierdas
Que se sigan haciendose mierda
Sino es mucho pedir
Dirigentes y dioses
Que nos den alguna gamba
D tanto batista buchonazo
De la parca huesuda yiro
Y de tanta mishiadura
Febrero 2009








